Saber si una propiedad vale la pena no se basa solo en el precio por metro cuadrado o en si «está bien ubicada». Un inversor inteligente se fija en indicadores clave de tasación que van más allá de la superficie.
Estos indicadores permiten responder preguntas como:
¿Está sobrevalorada? ¿Tiene margen de revalorización? ¿Es líquida? ¿Tiene sentido alquilarla o venderla?
¿Quieres ver propiedades ya analizadas con estos indicadores?
¿Qué son los indicadores clave de tasación?
Son métricas que permiten cuantificar el valor real y el potencial de una propiedad, cruzando datos técnicos, contextuales y de mercado.
No todos los indicadores importan para todos los inversores, pero algunos son universales a la hora de evitar errores costosos.

1. Precio por metro cuadrado vs. zona
Es el punto de partida más utilizado. Comparar el precio por m² con el promedio del barrio o municipio te da una primera alerta de sobreprecio o ganga.
Pero cuidado: este dato puede engañar si no ajustas por estado, altura, vistas, etc. No es lo mismo un 3º sin ascensor que un ático reformado.
Cassandra compara automáticamente por microzonas, no solo por códigos postales.
2. Valor estimado vs. precio de oferta
Es uno de los indicadores más potentes: te dice si estás comprando por encima, por debajo o al precio justo del mercado.
Ejemplo real:
Una propiedad en Granada ofertada por 109.000€ tenía un valor estimado de 95.700€: una diferencia del 12% que puede cambiar completamente la rentabilidad esperada.

3. Comparables recientes y válidos
Un error común es basarse en propiedades en venta como comparables, en lugar de usar operaciones cerradas (ventas reales).
También deben ser similares en tamaño, uso, estado y ubicación precisa.
Indicador clave:
Número de comparables válidos encontrados para esa propiedad (y su desviación media).
Cassandra filtra y ajusta automáticamente los comparables, descartando los que no aportan valor.
4. Liquidez del mercado local
Una propiedad puede tener buen precio y valor, pero si está en una zona con poca demanda, puede ser difícil de alquilar o vender.
Por eso, otro indicador esencial es el tiempo medio de venta o alquiler en esa zona.

5. Rentabilidad neta esperada
Para inversión en alquiler, este es el indicador estrella. No basta con saber cuánto se alquila una propiedad, hay que restar gastos e impuestos y dividir entre el precio real.
Fórmula rápida:
Rentabilidad neta = (ingreso neto anual / precio de compra) x 100
Una propiedad sobrevalorada pierde rentabilidad. Una bien ajustada, con demanda de alquiler, puede superar el 7-8% neto.

6. Riesgo de sobrevaloración
Cassandra calcula este riesgo mediante la desviación entre el precio de oferta y el valor estimado real, ponderado con otros factores como liquidez, contexto urbano, reformas necesarias.
¿Por qué importa?
Porque aunque la propiedad tenga buen aspecto o incluso buena rentabilidad bruta, si está sobrevalorada, estás pagando de más y reduciendo margen de beneficio.
¿Quieres evitar este tipo de errores con datos?
¿Cómo Cassandra usa estos indicadores para ayudarte?
Cada propiedad que se analiza en Cassandra incluye:
- Valor estimado frente a precio publicado
- Comparables con fechas y ubicación precisas
- Rentabilidad proyectada neta
- Nivel de liquidez en zona
- Riesgo de sobrevaloración
- Recomendación (comprar, negociar, descartar)
Todo presentado en una ficha visual clara, sin necesidad de calcular nada manualmente.
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Conclusión: invertir sin indicadores es apostar a ciegas
En un mercado tan competitivo como el actual, no basta con ver una oportunidad. Hay que medirla con datos concretos, y los indicadores de tasación son tu brújula.
Con herramientas como Cassandra, puedes analizar decenas de propiedades sin esfuerzo y quedarte solo con las que tienen sentido financiero real.